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Valoración de empresas, compra de empresas y venta de empresas


Por definición, el valor de nuestra empresa es el importe que resulta de la combinación de los activos y pasivos que tiene y de su capacidad de generar resultados.


¿Por qué debemos realizar una valoración de empresas?

Es obvio que para la correcta gestión de la empresa, todo empresario realiza permanentemente mediciones de diversos parámetros de su actividad empresarial. El análisis de ciertas mediciones incide en la torma de determinadas decisiones fundamentales.

    • El coste de sus bienes y servicios.

    • La contribución esperada de un posible nuevo empleado para decidir sobre su contratación y retribuciones.

    • La rentabilidad esperable de un proyecto de inversión para afrontarlo o desecharlo.

    • El coste de opciones alternativas de financiación para elegir entre ellas etc.

 

Otras veces, el empresario, para cumplir con obligaciones legales específicas, decide medir determinados parámetros de su actividad empresarial. En lo que se refiere a las obligaciones tributarias se debe medir o cuantificar entre otros lo que detallamos a continuación:

    • Sus ingresos computables y sus gastos deducibles para establecer el importe de su beneficio fiscal.

    • Debe medir o cuantificar sus deducciones impositivas para establecer la dimensión de los incentivos fiscales aplicables.

 

Desde nuestro punto de vista, aconsejamos también que el empresario mida o cuantifique periódicamente el valor de su empresa, para conseguir medir el acierto de su gestión empresarial. Esto está basado en dos motivos genéricos.

  1. Uno, porque dicha medición o cuantificación le proporcionará información sobre la utilidad de su negocio.

  2. Dos, porque la evolución que siga el valor de su empresa le informará del grado de acierto de su gestión. Con carácter general, una gestión adecuada en el tiempo aumenta el valor una empresa, en tanto que una desafortunada lo disminuye.

¿Cuándo y para qué conocer el valor de mi empresa?

Además de las dos causas genéricas y básicas ya mencionadas, son varios los motivos específicos por los que un empresario debe valorar su empresa.

Planteamos la posibilidad de vender una empresa, ya sea en su totalidad o de manera parcial, tras la segregación de una rama del negocio. Será evidente, que el importe que obtendría el vendedor responderá a la negociación que se desarrolle entre comprador y vendedor, pero está claro, que en la misma, la respectivas posiciones de las dos partes deberán obedecer, entre otras cuestiones, a la valoración dada al objeto en venta (la empresa o parte de ella).

Por otro lado si pensamos en la necesidad de obtener recursos propios, para afrontar nuevas inversiones o un proceso de expansión de nuestra empresa, durante la negociación, el precio de entrada para los nuevos accionistas, implica que tanto el empresario e inversores deben tener presente el valor que respectivamente otorgan a la empresa afectada.

En el supuesto de una fusión entre empresas para afrontar la actividad empresarial con las ventajas de las sinergias conseguidas y de una mayor dimensión. Sin duda, el acuerdo de la ecuación de canje —correspondencia entre las acciones entregadas de las empresas fusionadas y las recibidas de la resultante de la fusión— deberá responder a las valoraciones atribuidas a las empresas participantes en la fusión.

Pensemos en la transmisión hereditaria, por la que un empresario distribuye su patrimonio total entre sus herederos, para lograr la igualdad económica entre las diferentes partes de la herencia, la empresa debe ser objeto de valoración. Del mismo modo, si en herencia o en donación, se reparte una empresa entre varios herederos o donatarios, cada parte deberá ser objeto de valoración para medir lo percibido por cada cual.

Está claro, que los motivos que pueden provocar la conveniencia u obligación, según los casos, de conocer el valor de mi empresa son muy diferentes y distantes.

¿Cómo puedo conocer el valor de nuestra empresa?

Los métodos de valoración que podemos utilizar para determinar el valor de nuestra empresa son estos:

    • El Valor Neto Contable: se valora la empresa por la diferencia existente entre la suma del valor contable de su activo real y la suma del valor contable de su pasivo exigible. Su ventaja estriba su sencillez al basarse en datos objetivos, procedentes directamente del Balance. Tiene como inconvenientes tanto el despreciar la posible existencia de plusvalías/minusvalías latentes, como el obviar las rentabilidades presentes y futuras.

    • El Valor Liquidativo: se valora la empresa por el importe neto que resultaría en la hipótesis de su liquidación, lo que requiere una estimación del valor de realización de sus activos y una cuantificación de sus pasivos. Supera uno de los inconvenientes señalados en el método anterior, pero sigue sin considerar las rentabilidades presente y futura. Estimar el valor real de los activos incorpora dificultades y subjetividad.

    • La Capitalización del Beneficio: se valora una empresa capitalizando a una tasa de actualización su beneficio anual. Este método ya está considerando la rentabilidad actual (suele escogerse el beneficio obtenido en el último ejercicio cerrado). Su inconveniente consiste en que proyecta hacia el futuro, sin matices, la rentabilidad presente. La tasa de actualización escogida influye significativamente en el valor resultante.

    • Los Múltiplos Comparables: se valora una empresa a partir de la información disponible de transmisiones de otras empresas similares (en sector y tamaño). Se calculan los ratios existentes entre el precio pagado y diversos parámetros (ventas, EBITDA, BAI, activo…), y se aplican dichos ratios a las mismas variables de la empresa que se está valorando para obtener su posible valor. Su ventaja radica en la utilización de datos provenientes de transacciones reales y recientes. Su inconveniente estriba en que no siempre se dispone de los citados datos y que la comparabilidad de los mismos no es siempre la adecuada.

 

En la actualidad, el método generalmente aceptado para valorar una empresa es el Descuento de los Flujos de Caja. Con base en la información disponible, se estiman los flujos netos de caja esperados en los próximos ejercicios (generalmente, cinco) y se estima el valor residual al final del periodo estimado (generalmente, como flujo perpetuo). Empleando una tasa de descuento adecuada se calculan el valor actual de los flujos futuros que representa el valor global de la empresa. Deduciendo de éste el importe de la deuda financiera —deuda con coste—, se obtiene el valor de las acciones de la empresa. La tasa de descuento se obtiene agregando a la tasa sin riesgo, varias primas de riesgo (debidas al país, al sector o la propia empresa).

Su ventaja consiste en su estrecha relación con el objetivo del empresario: obtener beneficios futuros y su inconveniente estriba en la subjetividad que requiere la estimación de los flujos futuros. La tasa de descuento aplicada influye en el valor resultante.

Es habitual, la utilización combinada de varios métodos de valoración. Así, suele emplearse el descuento de flujos de caja y contrastar el valor obtenido mediante el resultante con otros métodos, usualmente el de los múltiplos comparables.

¿Quién puede valorar mi empresa?

Quienquiera que tenga un nivel de conocimiento contable y financiero capaz de aplicar los métodos de valoración para establecer el valor de una empresa.

Sin embargo, es conveniente que se aplique el método correcto de valoración a cada caso específico, así como interpretar adecuadamente los resultados obtenidos. Por lo que, es exigible una notable profundidad de conocimientos contables, financieros y, especialmente, de la técnica de valoración.

En resumen, aconsejamos que la valoración de una empresa sea llevada por auténticos profesionales, con suficientes conocimientos y con experiencia en la materia.

Tipos de Valoraciones

1º) Valoración de empresas:

Obtenga el valor de su empresa o negocio de forma sencilla, rápida y barata, mediante la aplicación de técnicas de valoración profesionales y adaptadas a su negocio.

2º) Informe de valoración:

Si usted desea conocer el valor de su empresa o negocio de manera detallada y en profundidad, nuestros expertos están a su disposición para elaborarle el informe de valoración que usted precisa.

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